Georg Friedrich Händel, cuya música nos acompaña desde hace más de 250 años sin dejar de asombrarnos por su vitalidad, diversidad y elegancia, escribió algunas obras "de circunstancias". Una de las más famosas es su Música para los Reales Fuegos Artificiales, compuesta para celebrar la paz, ansiada, al finalizar la Guerra de Sucesión a la corona austriaca. Para asistir al ensayo previo al estreno de la obra se desplazaron hasta los jardines de Vauxhall 12.000 espectadores... no está nada mal para el año 1748. El estreno no fue demasiado bien a causa de los fallos técnicos en la pirotecnia, que casi acaban chamuscando al público que hizo interminables colas para asistir al espectáculo, pero la música triunfó y Händel cumplió con las expectativas que se habían creado alrededor de su obra una vez más.
Hoy es el día de la paz. Aunque a día de hoy es difícil creer que la paz es posible, soñemos en un día en que la mayoría pacífica triunfe por fin sobre los indeseables violentos que imponen su fuerza sin sentido.
Händel. La Paix. Música para los Reales Fuegos Artificiales, interpretada por la Orquesta de cámara de Stuttgart dirigida por Karl Münchinger.